Rajoy: “El referéndum en Cataluña no se celebrará ya que es un acto de desobediencia a nuestras instituciones democráticas”

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fotografia- Diego Crespo

Tras la celebración de un Consejo de Ministros extraordinario que ha acordado recurrir el referéndum ilegal de autodeterminación en Cataluña, el presidente del Gobierno ha afirmado que hará “todo lo necesario” para defender el Estado de Derecho, la soberanía nacional y la convivencia pacífica de los españoles.

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El jefe del Ejecutivo ha comparecido en La Moncloa para informar de los acuerdos adoptados en la reunión extraordinaria del Consejo de Ministros. Después de recibir el dictamen preceptivo del Consejo de Estado y escuchar a los miembros del Gabinete, el presidente ha dado instrucciones a la Abogacía del Estado para que registre “inmediatamente” el recurso de inconstitucionalidad contra la Ley de Referéndum que votó ayer el Parlamento de Cataluña.

El Consejo de Ministros también ha acordado impugnar ante el Tribunal Constitucional el decreto de convocatoria del referéndum que firmó anoche el presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, así como el decreto por el que se aprueban las normas complementarias para su realización. Finalmente, se recurre la resolución del Parlamento catalán por la que se designan cinco miembros de la Sindicatura Electoral.

En los recursos, ha apuntado el presidente, el Gobierno pide “la nulidad de todos estos actos y que se decrete la suspensión de los mismos, a la espera de la correspondiente sentencia”. También solicita que se notifique personalmente esa suspensión al presidente de la Generalitat, a todo su Gobierno, a los principales altos cargos de la Generalitat relacionados con la organización de la consulta y a los 947 alcaldes de Cataluña. La petición incluye que en esas notificaciones se les advierta de su deber de impedir o paralizar cualquier iniciativa tendente a la organización del referéndum.

El jefe del Ejecutivo ha desgranado las razones que amparan la decisión del Gabinete y que, en su conjunto, “constituyen un aldabonazo sobre los aspectos cada vez más autoritarios y antidemocráticos” de los responsables de las instituciones de Cataluña.

En primer lugar, Rajoy ha señalado que el Gobierno debe “hacer honor” al mandato de “cumplir y hacer cumplir la ley”. España, ha argumentado, es un país que “convive en paz y conforme a unas reglas acordadas por todos”, y frente a esta voluntad democrática de los españoles “no existe ningún poder que pueda menoscabarla ni ningún tipo de legitimidad alternativa”.

La segunda razón es la defensa de la soberanía nacional: “Todos decidimos sobre lo que a todos nos pertenece, que es nuestro país”. La Nación española, ha añadido, “es el resultado de la voluntad y los sentimientos de generaciones y generaciones de mujeres y hombres que han querido vivir juntos, en su innegable y enriquecedora pluralidad”. Ni el presidente ni las Cortes ni ningún otro poder “puede hurtar unilateralmente” esa decisión que corresponde a “todos y cada uno de los españoles”.

“En consecuencia, esa consulta, por más que se pretenda imponer de forma atropellada, chapucera e ilegal, no se va a celebrar”, ha manifestado.

En tercer lugar, el jefe del Ejecutivo ha señalado que la convocatoria del referéndum de autodeterminación es un “claro e intolerable acto de desobediencia a nuestras instituciones democráticas”. Los poderes públicos, ha expuesto, tienen un “deber de fidelidad” hacia la Constitución y las resoluciones del Tribunal Constitucional que es “el soporte fundamental de nuestro Estado de Derecho y la clave de bóveda del pacto de convivencia que los españoles nos dimos hace cuarenta años”.

Mariano Rajoy ha recalcado que el acatamiento a la Constitución no implica que esta sea una “ley perpetua”, ya que incluso sus preceptos más esenciales pueden ser modificados a través de las reglas y los procedimientos previstos, “nunca mediante la desobediencia o la imposición antidemocrática e ilegal”. Además, ha recordado que invitó al presidente de la Generalitat a exponer sus demandas en el Congreso de los Diputados “para abrir un diálogo” sobre ellas y que Carles Puigdemont “nunca quiso hacerlo”, ni tampoco negociar “ningún otro posible entendimiento que no pasara por la imposición del referéndum”.

El cuarto fundamento de los recursos citado por el presidente es la defensa del autogobierno de Cataluña, la dignidad de sus instituciones y los derechos de sus ciudadanos. Se ataca ese autogobierno, ha dicho, cuando no se respeta la Constitución sobre el que se fundamenta, cuando se quiere derogar “de un plumazo” el Estatuto de Autonomía y cuando se desprecian los dictámenes y las advertencias de las propias instituciones catalanas, como ha ocurrido con el Consell de Garantias Estatutarias.

Rajoy ha sostenido, por último, que el reglamento del decreto de organización del referéndum “incumple todos y cada uno de los criterios internacionales sobre consultas populares.

Mariano Rajoy ha calificado de “espectáculo democráticamente deplorable” la sesión celebrada ayer en el Parlament: “Todo el cúmulo de ilegalidades e arbitrariedades que allí se produjeron es producto solo de un hecho: de la obstinación de unos políticos por imponer a la fuerza su proyecto de ruptura a la sociedad”.

Los responsables de este proceso, ha proseguido el presidente, “no han tenido reparo alguno en forzar las reglas del juego, aprobar leyes fantasmas, privar a la oposición de sus derechos o desobedecer las advertencias de sus propios letrados”.

Rajoy ha afirmado que en España se puede ser independentista y defender la ruptura de la soberanía nacional mediante los cauces legales, pero no se pasará “por encima de nuestras normas democráticas para conseguirlo”.

El presidente ha lanzado un mensaje de tranquilidad a los ciudadanos de Cataluña y a sus funcionarios: “Nadie les puede obligar a hacer nada ilegal. La ley les obliga, pero también les protege y les defenderá frente a cualquier arbitrariedad”.

Asimismo, ha reconocido a los grupos políticos de la oposición en el Parlament y a los responsables de los servicios jurídicos de la Cámara autonómica “el coraje que ayer demostraron en la defensa de la legalidad y de la dignidad de las propias instituciones catalanas”.

“Perdieron una votación, pero han obtenido una gran victoria política y han hecho un gran servicio a su sociedad. Han desnudado y puesto en evidencia ante Cataluña y ante todo el mundo la perversión antidemocrática de este proceso”, ha añadido el presidente.
Mariano Rajoy ha añadido que gracias a los letrados de la Cámara y a los responsables del Consell de Garantías Estatutarias, el Parlamento de Cataluña “sigue siendo una institución respetable”.

El presidente también ha agradecido la disposición y la lealtad de los partidos que defienden el orden constitucional y el apoyo que están mostrando al Gobierno. A su juicio, “esa actitud es motivo de tranquilidad para todos” y esa unidad “contrasta vivamente con la fractura que ayer vimos reflejada en Cataluña”.

En este punto, Rajoy ha subrayado que seguirá trabajando “para mantener esa unidad y esa lealtad recíproca a la hora de hacer frente a situación” y que no duda de que “el resto de líderes tendrá el mismo comportamiento”. “Creo firmemente que todos estamos dando la respuesta serena pero firme y eficaz que se precisa”, ha dicho.

El jefe del Ejecutivo ha pedido a los responsables de la Generalitat que no sigan avanzando hacia el precipicio institucional, que no menosprecien la fuerza de la democracia española, que asuman de una vez el fracaso de su proyecto político y abandonen este proceso cada vez más excluyente: “Ese referéndum no se va a celebrar; dejen por tanto de intentar forzar la voluntad de la gente.  No han conseguido imponer su proyecto al conjunto de los catalanes y, desde luego, no se lo van a imponer al resto de España”.

Asimismo, el presidente les ha pedido que no sigan dividiendo a la sociedad catalana y que dejen de acosar a los discrepantes y de poner las instituciones a su propio servicio: “Les digo que abandonen ya esa escalada de ilegalidad, crispación y autoritarismo porque el Estado de Derecho no se va a plegar a sus bravatas ni a sus ilegalidades”.

El presidente ha manifestado que es perfectamente consciente del desasosiego que pueden sentir muchos catalanes ante el “naufragio institucional” al que asistieron ayer, y les ha pedido que mantengan la confianza en sus instituciones y en su democracia: “Nadie vacilará a la hora de cumplir con su deber. La democracia responderá. No tengan la menor duda. Lo hará con firmeza, con aplomo, con serenidad y con dignidad”.

Rajoy ha reconocido que el Estado de Derecho “puede parecer a veces lento, a veces tímido frente a la osadía de quienes lo desafían, a veces desconcertado por su propia pluralidad frente al monolitismo impuesto por otros”, pero ha asegurado que tiene “una gran fortaleza interior que aparece en los momentos necesarios”. Es la fuerza de la concordia y de la unidad de los demócratas, ha precisado.

El presidente ha terminado su intervención señalando que es consciente de sus obligaciones y de lo que está en juego: “Sé lo que se espera de mí. Y les puedo asegurar que no he dedicado tantos años a mi país y al interés general como para permitir ahora que se pueda liquidar de un plumazo nuestro modelo de convivencia”.

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